#GobiernoEspía: Destapa NYT el masivo e ilegal espionaje del régimen de Peña - anonopshispano


#GobiernoEspía: Destapa NYT el masivo e ilegal espionaje del régimen de Peña


Entre los objetivos identificados hay activistas, periodistas, adolescentes y hasta lectores de noticias afines al propio régimen



#GobiernoEspía: El régimen, espía a unos (incluso de su propio bando) y abraza a otros. FOTO: Aristegui Noticias / @lopezreportero

#GobiernoEspía: El régimen, espía a unos (incluso de su propio bando) y abraza a otros. FOTO: Aristegui Noticias / @lopezreportero

 

México, 19 de junio 2017 (anonopshispano.com).- Una amplia investigación del respetado diario estadounidense The New York Times ha dejado ampliamente demostrado a nivel mundial lo que activistas y periodistas mexicanos han denunciado por años: que el régimen de ese país espía a diestra y siniestra, de manera totalmente ilegal, y que gasta enormes sumas del erario en un sistema de espionaje y vigilancia masiva que, lejos de encargarse de perseguir a delincuentes, busca vigilar a disidentes, sin ninguna preocupación por los derechos humanos y la privacidad.

 

Entre los afectados se encuentran defensores de derechos humanos, particularmente del caso Ayotzinapa, economistas anticorrupción, extranjeros, periodistas y hasta un adolescente. El diario hace notar que en estos actos ilegales el régimen se ha gastado, por intermedio de tres agencias de espionaje, cerca de 80 millones de dólares y no se ha molestado en obtener la autorización de un juez, en flagrante violación a la Constitución.

 

El software, como ya hemos reseñado anteriormente, es conocido con la clave de “Pegasus” y lo vende la empresa israelí NSO Group, quien afirma que solo loo vende a gobiernos con la condición de que se use para fines de combate al crimen organizado y al terrorismo. El software, extremadamente poderoso, puede infiltrarse silenciosamente en cualquier dispositivo, particularmente teléfonos móviles, y convierte a este teléfono en un verdadero espía virtual: puede robar desde mensajes de texto hasta activar la cámara del aparato sin que la víctima se dé cuenta. Basta dar clic en un enlace preparado de antemano para que el programa se adueñe de todo el dispositivo, de acuerdo con la investigación de la ONG Citizen Lab, de Toronto. Lo único que ve la víctima es una página en blanco.

 

Así, los espiados, entre quienes se cuentan los defensores del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro, de la ONG El Poder del Consumidor, el científico Simón Barquera, el director del IMCO, Juan Pardinas, los periodistas Daniel Lizárraga, Salvador Camarena, Rafael Cabrera, Sebastián Barragán y Carmen Aristegui (incluyendo su hijo adolescente) y hasta el lector de noticias oficialista Carlos Loret de Mola, recibieron mensajes de texto que invitaban a hacer clic. Utilizando la ingeniería social, buscaban hacer que los afectados dieran clic en un enlace malicioso aparentemente inofensivo, pero que los infectaría con Pegasus. La inmensa mayoría de los afectados contaban con teléfonos que tenían evidencia de infección o de intentos de la misma.

Algunos de los objetivos del régimen, FOTO: Citizen Lab

Algunos de los objetivos del régimen, FOTO: Citizen Lab

 

The New York Times añade que es casi imposible que se pueda establecer un nexo incontrovertible entre la infección por Pegasus y el régimen mexicano, pero que, para un civil, es prácticamente imposible hacerse con este software, principalmente porque cada instalación está fuertemente vigilada por NSO Group y requiere la instalación de hardware especial. El otorgamiento de la licencia cuesta medio millón de dólares, y cada infección exitosa cuesta cerca de 65 mil dólares, por lo que, evidentemente, alguien en el régimen, seguramente con conocimiento de los niveles más altos del mismo, está gastando enormes sumas de dinero público para este fin.

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La empresa añadió que, aunque investiga a sus clientes potenciales para evitar abusos, la cuestión se basa en la confianza. De detectar irregularidades una vez otorgada la licencia, tiene pocas formas de asegurar que su producto se use de manera ética. Si detecta irregularidades, envía la información a las propias autoridades del país transgresor. De no haber respuesta, deja de actualizar el software y limita el acceso paulatinamente, afirmó. Pero no hay manera de rastrear ni de vigilar en qué manos cae este peligroso programa.

 

El espionaje del régimen mexicano se ha centrado en defensores de derechos humanos, y muy especialmente, en contra de la periodista Carmen Aristegui, quien prácticamente derribó de un manotazo la credibilidad del régimen al exhibir de manera flagrante cómo una serie de oscuras negociaciones derivaron en la adquisición de una lujosa residencia para Angélica Rivera, quien se presenta como la esposa de Enrique Peña Nieto, por parte de Grupo Higa, el “contratista favorito” del gobierno. Aunque el régimen trató de aclarar una y otra vez el origen de los millonarios fondos, nunca se pudo comprobar a cabalidad y terminó cubriendo un hoyo con otro, al investigarse a sí mismo y hallar a Peña inocente. Sin embargo, el daño, irreparable, ya estaba hecho. Desde entonces, se notó un distanciamiento entre Peña y Rivera y una caída de la aprobación del régimen.

El fantasma de Atenco, el caso Ayotzinapa, el caso Tlatlaya, el caso Tanhuato, el descubrimiento de miles de fosas clandestinas, escándalos de corrupción y hasta las protestas de los maestros disidentes de la CNTE terminaron por hacer naufragar al régimen y sus reformas, que solo pudieron implementarse a medias, y a un altísimo costo. Como lo que parece ser una venganza, la periodista fue despedida de la cadena MVS, su oficina fue allanada y fue objeto de demandas. Ahora, se comprueba que fue objeto de espionaje ilegal, por medio de su hijo. Y así, los demás afectados conocidos (puede que existan muchos más), observan a un régimen que se desmorona y que recurre a escenarios de dudosa legalidad y ética, no ya para mantenerse a flote, sino en lo que parece, sencillamente, llana y simple venganza por haberle recordado que el poder del gobierno dimana de la gente, y no al revés. Es el costo de defender las libertades civiles en México.

 

El hashtag “#GobiernoEspía” se colocó en los primeros lugares en las tendencias mundiales en la red social Twitter. Hasta el momento, el régimen no ha emitido un solo comentario al respecto.

 

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