La deuda mexicana ya está en los mismos niveles de los meses previos al "error de diciembre" - anonopshispano


La deuda mexicana ya está en los mismos niveles de los meses previos al «error de diciembre»


La «impagable» deuda mexicana ha abonado sospechas de que en México se avecina una crisis económica. Sin embargo, a diferencia de 1994, no habrá un Pemex que salve el día



Carlos Salinas y Enrique Peña Nieto. A 20 años, mismas señales. FOTO: carlitosypandilla.wordpress.com

Carlos Salinas y Enrique Peña Nieto. A 20 años, mismas señales. FOTO: carlitosypandilla.wordpress.com

 

México, 29 de agosto 2016 (anonopshispano.com).- Las peores pesadillas de quienes temían el retorno del PRI parecen estar a punto de cumplirse. Un reporte de la agencia de noticias Bloomberg pinta un sombrío panorama para México, basándose en los indicadores de endeudamiento del gobierno. El diagnóstico es poco esperanzador: México se encuentra en los niveles de deuda que tenía en los días previos al «error de diciembre» de 1995, de cerca del 35 por ciento del PIB.

Dejando de lado el optimismo de los medios mexicanos, Bloomberg hace hincapié en la serie de malos augurios para la economía mexicana, inaugurados desde que Standard & Poor’s y Moody’s revisaron a la baja las calificaciones de deuda para México, además de advertir que, si no había un cambio de fondo en la política económica, podía bajar aún más. La calificación de México descendió a niveles inferiores a los de países tradicionalmente endeudados, como Perú o Panamá.

 

El reportaje de Bloomberg dice que, tras tres años de esperanzas en que las reformas peñistas introducirían alguna mejora a las condiciones económicas de méxico, hoy el sueño «simplemente se hunde». Luis Maizel, especialista de LM Capital Group, es contundente: “¿Cuántas veces han reducido las expectativas de crecimiento? ¿Cuántas veces se puede usar la misma excusa: que la economía de Estados Unidos se está desacelerando por lo que la economía mexicana se está desacelerando [también]?”.

El reto aquí es que, tras una relativa bonanza económica alcanzada durante los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón, los tres años del retorno del PRI han ido aparejados por una cantidad «inmensa» de deuda y un despilfarro sin precedentes, que han llevado al país azteca a niveles de deuda que no presentaba desde los meses posteriores al alzamiento zapatista de 1994 y el fracaso del TLC. La bola de nieve, a fines de junio, se ubica en 6 billones 519 mil 981.7 millones de pesos.

 

Para entender esta cifra, baste decir que equivale a casi 5 veces la fortuna de Bill Gates, el hombre más rico del mundo, lo que equivale a decir que a cada hombre, mujer y niño mexicano le corresponden 54 mil 333 pesos de deuda. O que equivale al 34.5% del PIB; es decir, el valor de todo lo que se produce y se consume en México durante un año. Lo peor puede estar por venir, pues algunos estiman que el valor de la deuda puede incrementarse hasta 45 o 48% del PIB para 2019.

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Bloomberg añade que, al aumento de la deuda, hay que agregarle la poca habilidad del régimen para controlar su enorme aparato burocrático, en momentos en los que los ingresos petroleros no alcanzan a cubrir las necesidades financieras, y en que hay «poco margen de acción» en materia fiscal. En otras palabras, que no hay de dónde sacar dinero para tapar el boquete.

 

Para obtener recursos, el régimen se verá obligado a malbaratar activos, como los remanentes de CFE y Pemex, o a acceder a préstamos de riesgo con condiciones más severas: tendrá que dejar garantías cada vez más valiosas, o pagar altísimos intereses, generalmente por adelantado, tal como en la década de los 90. Sin embargo, ahora ya no existe el salvavidas de Pemex: la empresa se encuentra en franco declive, y ya ni siquiera podrá garantizar su propia subsistencia y competitividad, mucho menos su anteriormente generosa aportación hacendaria. Con otra calificación de «negativa», será difícil que pueda hacerse de recursos para competir en el mercado.

 

La economía mexicana ya presentaba señales de debilidad desde 1993; sin embargo, medidas como el retiro de tres ceros al peso y una relajación de las condiciones para acceder a créditos postergaron la crisis. Sin embargo, ya para 1994, sucesos como el alzamiento zapatista y un TLC negociado en condiciones poco convenientes crearon el caldo de cultivo ideal para la crisis de finales de ese año. Un panorama muy similar al actual, con las debidas rexservas. La pregunta aquí es ¿cuánto tiempo aguantará la olla de presión? En aquella ocasión, se negociaron préstamos otorgando en prenda bonos de producción petrolera. Hoy ¿qué se podría entregar?

 

Staff (Con información de Bloomberg y Sin Embargo)