Cámaras de militares permiten alterar y hasta borrar los videos grabados en operativos - anonopshispano


Cámaras de militares permiten alterar y hasta borrar los videos grabados en operativos






Si al soldado “no le gusta” lo que grabó la cámara, puede alterarlo o modificarlo a placer, sin que nada pueda impedírselo

Los equipos de videograbación asignados a militares no tienen ningún "candado" que impida la alteración de imágenes. FOTO: El Mañana

Los equipos de videograbación asignados a militares no tienen ningún “candado” que impida la alteración de imágenes. FOTO: El Mañana

 

México, 9 de mayo 2016 (anonopshispano.com).- Uno podría pensar que los operativos en los que participan militares oficialistas son algunas de las cosas más controladas y reglamentadas, sobre todo ahora que una iniciativa les permite efectuar cateos hasta en domicilios particulares, de forma totalmente discrecional. Con el anuncio de que algunos militares portarían cámaras de video, se podría pensar que las grabaciones servirían para disminuir la rampante violación generalizada a los derechos humanos por parte de militares. Pero no es así, de forma increíble. El equipo que portan los militares permite manipular, sustraer y hasta borrar los videos de dichos operativos, sin que exista una sola restricción para que esto sea posible.

 

Un reporte de la agencia AP citado por El Mañana indica que cada soldado decide si presenta o no los videos a sus superiores, pues si desea lo puede borrar o alterar para que muestre (o no muestre) las cosas a voluntad.

 

El equipo de la marca Garmin modelo VIRB HB Action, con capacidad de 64 GB de almacenamiento, y que incluye lámparas y grabadoras de audio, no tiene ningún sistema que evite que la memoria pueda descargarse, volverse a cargar o hasta ser borrada a voluntad, según reconoció la propia Sedena.

 

Este equipo, que el ejército del régimen adquirió en abril del 2015 a un costo de 38 millones de pesos, supuestamente tenía la finalidad de documentar el desarrollo de los operativos para tener una forma de demostrar ante jueces civiles que no se habían cometido violaciones a los derechos humanos, tales como detenciones arbitrarias, cateos ilegales o casos de tortura. Sin embargo, en ningún momento se plantea que dichas grabaciones sean evaluadas por algún agente externo, tal como la CNDH. Sedena afirma que no posee grabaciones que atestigüen violaciones a los derechos humanos por parte de sus elementos, a pesar de la apabullante evidencia en contra.

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En total existen 2 mil 745 equipos de este tipo, que son destinados apenas al 5.4% de los 50 mil militares que el régimen tiene repartidos por el país con la supuesta finalidad de combatir la delincuencia organizada. Las cámaras pueden ser ajustadas al casco, hombros o las armas, y tienen la capacidad de grabar en cualquier condición atmosférica y de luz.

 

El ejército del régimen priísta se encuentra bajo la lupa de la opinión pública mexicana y extranjera tras saberse de diversos casos en que se han cometido graves violaciones a los derechos humanos, que van desde detenciones ilegales hasta masacres como la de Tlatlaya. Sin embargo, a pesar de que abundan los testimonios verbales, difícilmente se llegan a conocer fotografías o grabaciones.

 

De tal suerte, un video dado a conocer en marzo de este año causó gran revuelo, pues mostraba a una mujer siendo torturada por policías y militares oficialistas, y causó la atención internacional, lo que motivó la detención de los elementos involucrados y que el secretario peñista de la defensa, Salvador Cienfuegos, ofreciera una “disculpa” a la sociedad, pero en lo que fue calificado como una muestra de suprema soberbia y deshonestidad, no a la mujer afectada. Muchos pensaron que la disculpa era en realidad por la filtración del material, no por el hecho en sí.

 

El régimen ha negado repetidamente que la tortura y el asesinato sean prácticas recurrentes en sus fuerzas represivas.

 

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